Levanto mi copa
invito a la luna
con mi sombra somos tres
Li Po
El 29 de junio la luna ya estaba casi llena.
Todavía no eran las seis de la tarde cuando nos estábamos preparando para empezar con nuestro taller literario de los viernes, en El árbol del cielo, acá, en Dorrego. Entonces, mi amiga Diana, abrió la puerta y nos hizo una invitación: -Salgan a ver la luna!
Cruzamos de esquina para verla: baja, enorme, amarilla, brillante en el cielo helado, todavía celeste.
No había otra cosa más que pensar en la luna, escribir la luna.
Y eso hicimos.
Estos niños como los poetas de siempre.
La luna juega con el aire
me mira
sólo me mira
empieza a derretirse.
Una luna azul como las moras
Una luna naranja como la llama
Jazmín Briatore (7 años)
Luna celeste como el cielo cuando amanece.
Luna blanca como parece.
Luna negra como el cielo cuando oscurece.
Una luna azul como un cuaderno cerrado.
Agustina González ( 9 años)
Luna lastimada
Urbana
Naranja
Antigua
La miro y me ilumina
Es una luna y se refleja
Ilumina los campos y rutas
Al pasar me ve bien
La veo famosa y ligera
Mi hermana se perdió –dijo la luna
Franco Bembenuto (8 años)

La luna se derrite como la manteca
La luna se derrite y se aplasta
A la luna se le caen gotas como el jabón
La luna se derrite y se hace chiquita
La luna se derrite y se derrite y se va derritiendo
Sólo se pensaba en la luna
Porque todo era un desastre
Porque después en nada se podía pensar
Yo la miro y soy luna
La miro y está brillante y radiante
Yo sólo miro y miro
Lo único para pensar era la luna
La luna
La que siempre se miró se mirará
Alejo Amaro (8 años)

invito a la luna
con mi sombra somos tres
Li Po
El 29 de junio la luna ya estaba casi llena.
Todavía no eran las seis de la tarde cuando nos estábamos preparando para empezar con nuestro taller literario de los viernes, en El árbol del cielo, acá, en Dorrego. Entonces, mi amiga Diana, abrió la puerta y nos hizo una invitación: -Salgan a ver la luna!
Cruzamos de esquina para verla: baja, enorme, amarilla, brillante en el cielo helado, todavía celeste.
No había otra cosa más que pensar en la luna, escribir la luna.
Y eso hicimos.
Estos niños como los poetas de siempre.
La luna juega con el aire
me mira
sólo me mira
empieza a derretirse.
Una luna azul como las moras
Una luna naranja como la llama
Jazmín Briatore (7 años)
Luna celeste como el cielo cuando amanece.
Luna blanca como parece.
Luna negra como el cielo cuando oscurece.
Una luna azul como un cuaderno cerrado.
Agustina González ( 9 años)
Luna lastimada
Urbana
Naranja
Antigua
La miro y me ilumina
Es una luna y se refleja
Ilumina los campos y rutas
Al pasar me ve bien
La veo famosa y ligera
Mi hermana se perdió –dijo la luna
Franco Bembenuto (8 años)
La luna se derrite como la manteca
La luna se derrite y se aplasta
A la luna se le caen gotas como el jabón
La luna se derrite y se hace chiquita
La luna se derrite y se derrite y se va derritiendo
Sólo se pensaba en la luna
Porque todo era un desastre
Porque después en nada se podía pensar
Yo la miro y soy luna
La miro y está brillante y radiante
Yo sólo miro y miro
Lo único para pensar era la luna
La luna
La que siempre se miró se mirará
Alejo Amaro (8 años)







2 comentarios:
alucinantes poemas con lunas!
Verdad que si? Estoy fascinada con todo lo que envia Laura, espero que en el Taller que realiza en Agosto por el mes de la Diversidad nos encontremos.
Gracias por pasearte por testella
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