Distorsionada por críticos de arte e historiadores, la trágica vida de Camille Claudel puede conocerse mejor a través de su obra escultórica. Enfrentando la desaprobación de su familia y los prejuicios de su época, modelo eróticas figuras en piedra para expresar su deseo y pasión por el escultor Augusto Rodin. En un mundo dominado por el hombre, las reglas de aquella sociedad condenaron a Camilla, quien fue enviada a un asilo para enfermos mentales. .Humillada y olvidada por su familia y por su amante, permaneció desconectada del mundo durante 30 años, hasta su muerte.A través de su sensibilidad Camilla pudo expresar sus emociones. Sus esculturas eran pequeñas y apropiadas para ser expuestas en galerías y en colecciones privadas. Lamentablemente, los desnudos que a ella tanto le gustaban modelar fueron censurados por una prensa indignada que denunciaba sus desnudos como extremadamente eróticos y sensuales y por los tanto, inadecuados para se exhibidos. Por el contrario, Rodin que esculpía desnudos en tamaño natural para luego ser instalados en jardines y lugares públicos, nunca fue censurado .
En una oportunidad, los médicos que atendían a Camilla sugirieron a su madre que la podía llevar a su casa, pero ella rehusó hacerlo. Hay testimonios que Camilla Claudel nunca fue insana. Quizás su mayor falta fue haber nacido antes de su tiempo, en una sociedad discriminatoria, donde le fue imposible vivir su vida de acuerdo a sus principios.
Carta de Camilla Claudel
Parece que el principal beneficiario de mi taller es el señor Hébrard, editor de obras de arte, calle Royale. Allí se precipitaron todos mis bocetos (más de 300). Parece que ya unos años antes de mi marcha de París, los bocetos que hacía en Villeneuve tomaban el camino de su casa (por qué milagro? Dios sabe) Los encontré en su casa copiados en bronce y firmados por otros artistas: ¡realmente es demasiado fuerte! ...¡Y condenarme a prisión perpetua para que no reclame!
Todo esto sale en el fondo del cerebro diabólico de Rodin. Sólo tenía una idea, que cuando él muriera yo podría alzar el vuelo como artista y llegar a ser más que él: era preciso que consiguiera tenerme entre sus garras después de su muerte igual que en vida. Era preciso que yo fuera desgraciada muerto él igual que vivo. ¡Lo ha conseguido punto por punto, porque lo que es desgraciada lo soy!
¡Puede que no te importe mucho pero lo soy!
(...)
Estoy muy aburrida de esta esclavitud. Me gustaría mucho estar en mi casa y cerrar bien la puerta.
No sé si podré realizar este sueño, estar en mi casa.
(...)
No tengo noticias de tus hijos.
Muchos saludos para ti y tu familia.
C.
(Extraído de 'Correspondecia de Clamille Claudel'. Editorial Síntesis)
Audios de Raquel Partnoy,
Raquel Partnoy pinta a Camille Caludel







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